Compré un Mercedes GLA de 2022 hace 10…
Compré un Mercedes GLA de 2022 hace 10 meses y la experiencia ha sido profundamente decepcionante.
El trato previo a la venta fue correcto, pero una vez surgió un problema grave en el vehículo, la actitud cambió por completo. La gestión de la garantía ha sido lenta, evasiva y carente de soluciones reales. La sensación constante ha sido la de intentar esquivar responsabilidades en lugar de afrontarlas con profesionalidad.
En particular, el trato recibido por parte de Eduardo ha sido absolutamente inadecuado desde el punto de vista profesional. Lejos de mostrar implicación, empatía o voluntad de resolver la situación, su actitud ha sido distante, poco colaborativa y nada orientada a proteger la relación con el cliente. Cuando uno compra un vehículo de este nivel, espera un mínimo de responsabilidad y acompañamiento, algo que en este caso no he encontrado.
La postventa ha estado muy por debajo de lo razonable. Ante una avería relevante, no he recibido una respuesta clara ni una solución acorde con lo que exige la normativa de garantías. Toda la carga de la gestión y la preocupación ha recaído en mí.
Una compraventa no termina cuando se firma el contrato; empieza realmente cuando surgen los problemas. Y ahí es donde, en mi experiencia, este concesionario ha fallado gravemente.
No puedo recomendar esta empresa a quien valore la transparencia, la seguridad jurídica y una atención profesional cuando realmente importa.








