Amalgama 7 y Can Ros, La Salvación para Mi Familia
Cuando la vida se convierte en un infierno de descontrol, malas compañías, consumo y gritos, parece que no hay salida. Mi hija, estaba en esa espiral con un trastorno conductual que la hacía incontrolable. Llegar a Amalgama 7 (Can Ros y después Madrid) fue nuestra salvación. Un oasis en medio de la tormenta, aunque la decisión inicial fue durísima (tuvieron que venir a buscarla a casa porque yo ya no era capaz de llevarla). Fueron 7 meses en Can Ros y 3 más en el centro de Madrid. El inicio fue muy duro, pero el equipo de Amalgama 7 demostró ser excepcional. Quiero destacar especialmente a Marta Ragón, su psicóloga, quien consiguió conectar con ella y acompañarla con una profesionalidad y calidez humana excepcionales. Además, Ramón Vilà, una figura fundamental para estos jóvenes, fue el impulsor del proyecto "La Odisea" en el que mi hija fue integrante del primer grupo. ¡No puedo estar más agradecida de que la escogieran para ello! Fue una experiencia increíble que sumó muchísimo a su proceso.
Hoy, dos años después de aquel ingreso (y 15 meses de haber salido), mi hija tiene 19 años y está realmente bien. Nuestro infierno quedó atrás. Ahora lleva una vida mucho más ordenada, sin consumo, y nuestra relación es buena, sin peleas ni gritos. Hemos aprendido las dos muchísimo y ella está estudiando un Grado Superior. Para los padres que están pasando por esto: el ingreso es la decisión más difícil, pero confiar en el proceso y en el equipo de Can Ros y Amalgama 7 es la mejor decisión que tomamos. Recuperamos a nuestra hija. Lo que hacen es mucho más que terapia; es transformar vidas. ¡Gracias de corazón!
7 de novembro de 2025
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