Decepcionante, todo
Mi experiencia con OMODA Alicante ha sido decepcionante y preocupante.
Compré un coche nuevo y, desde el mismo momento de la entrega, presentaba un defecto de fábrica evidente: la pantalla estaba descolgada. Informé al comercial en el acto y, aun así, me aseguró que “no era nada grave”, que podía usar el coche sin problema y que no derivaría en fallos mayores.
La realidad fue completamente distinta:
En solo cuatro días, el vehículo comenzó a mostrar fallos electrónicos graves, uno tras otro, hasta llegar a seis errores distintos que afectaban directamente a la conducción y a la seguridad. Un coche recién estrenado debería darte confianza; en mi caso, se convirtió en una pesadilla.
Hemos tenido que presentar una reclamación, y aun así, la respuesta del concesionario y de la marca ha sido muy inferior a lo que se espera tras vender un vehículo nuevo con defectos de origen. A día de hoy, lo único que me han indicado es que “van a reparar el coche”. A reparar un coche nuevo que salió mal de concesionario y ya mostraba fallos electrónicos, no tiene lógica ninguna.
Todo esto ha hecho que perdamos completamente la confianza en este concesionario y en la marca. Mi intención es seguir adelante hasta obtener una solución justa, ya que para ellos la única solución es que siga conduciendo un coche defectuoso de fábrica y espere a ver si muestra otras averías para cambiármelo o devolverme el dinero. Vergonzoso.
No recomiendo OMODA Alicante. Una experiencia así no debería vivirla ningún cliente que confía en estrenar un coche nuevo.
18 de outubro de 2025
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